Dulce de leche y americana

 Preferimos un sabor de helado,  determinada ropa, un corte de pelo, un estilo musical. 


A lo largo de nuestra historia, a partir de nuestras vivencias y la experiencia que tenemos de las mismas vamos estableciendo preferencias. 


Esas preferencias muchas veces, se cierran y no admiten opciones. 


Siempre pido helado de dulce de leche y americana. Así, me estoy perdiendo de muchos sabores que podrían gustarme y hasta encantarme.  


¿Con cuantas cosas hacemos esto? 


Todos tenemos inclinaciones y preferencias. Que no representan un gran inconveniente. 

Pero ¿que pasa cuando estas preferencias determinan elecciones más profundas?


Elegimos como y donde y con quien abordar lo que nos ocurre en función de buscar la solución de ese problema, ¿porque es la opción más acorde y la indicada? 


¿O porque es lo que aprendimos y conocemos y no admitimos alternativas posibles?

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