Entradas

Mostrando las entradas de abril, 2025

Dulce de leche y americana

 Preferimos un sabor de helado,  determinada ropa, un corte de pelo, un estilo musical.  A lo largo de nuestra historia, a partir de nuestras vivencias y la experiencia que tenemos de las mismas vamos estableciendo preferencias.  Esas preferencias muchas veces, se cierran y no admiten opciones.  Siempre pido helado de dulce de leche y americana. Así, me estoy perdiendo de muchos sabores que podrían gustarme y hasta encantarme.   ¿Con cuantas cosas hacemos esto?  Todos tenemos inclinaciones y preferencias. Que no representan un gran inconveniente.  Pero ¿que pasa cuando estas preferencias determinan elecciones más profundas? Elegimos como y donde y con quien abordar lo que nos ocurre en función de buscar la solución de ese problema, ¿porque es la opción más acorde y la indicada?  ¿O porque es lo que aprendimos y conocemos y no admitimos alternativas posibles?

Etcétera

Estoy hecha de retazos recordados y otros reprimidos. Soy un poco el chicle bazooka sabor naranja en el río, risas,  árboles,  remeras mojadas. Otro tanto de nuestro conejo Poppi que mordía los cables y que tuvo un final que durante años fue dicho una huida y resultó ser una muerte prematura oculta. Soy también el empapelado de nubes de mi habitación que me acompañaba noches de desvelo. Esa sensación de entrar en puntas de pie a la habitación de mis papás a la noche para buscar cobijo después de una pesadilla. El patio enorme lleno de árboles de mi escuela y como se fue haciendo pequeño a medida que avanzaban los grados. Soy mi mamá anotando los cinco centavos que nos daba para el boleto escolar en una libreta, esperando que dejáramos sobras para comer algo. Soy mi papa a la noche trayéndonos coca cola a escondidas de mama y haciéndonos cosquillitas.  Soy un poco la ciudad desde la habitación de mi hermano esa noche que papá y mamá nos contaron que ya no seguirían juntos ...

Incertidumbre

Pocas cosas tienen el peso de la certeza absoluta en esta vida.  Una de ellas, es que todo es incierto.  No importa cuanto nos esmeremos en construirnos seguridades que nos ayuden a creer que controlamos el devenir de los eventos.  Incertidumbre.  ¿Donde te pega a vos? Yo la siento en la boca del estomago. Como un vertigo o un vacio. Algo que necesito llenar con cuentitos con principio, nudo y desenlace.  Pero asi construyo novelas fantásticas, fábulas increíbles, que creen llenar ese espacio vacío del no se  que tanto eludimos.  No se.  No, no se.  Se algunas cosas.  Pero otras no, y no tengo por qué saberlas.